Consultoría y Auditorias: Del Diagnóstico al Accionable

Consultoría y Auditorias: Del Diagnóstico al Accionable

Grow Strategy

Ofrecemos un trabajo de consultoría que no se queda en las recomendaciones, sino que ofrece accionables y herramientas para empoderar esas acciones.

Las auditorías de las grandes consultoras globales hacen un trabajo increíble mapeando el "qué". Son expertos en identificar dónde están las grietas estructurales de una operación.

Sin embargo, quienes hemos estado en las trincheras de las agencias sabemos que, a veces, entre ese reporte de 100 páginas y el cambio de audiencia que optimiza una campaña, hay un abismo.

No es que el diagnóstico esté mal necesariamente, es que el ritmo de la tecnología hoy no espera a reportes genéricos en áreas tan especializadas como los Medios Digitales, el SEO, el Martech aplicado, etc.

Oportunidades de mejora sobre el modelo tradicional

Desde nuestra experiencia, vemos que el modelo de auditoría tradicional tiene espacio para evolucionar en tres puntos claves:

  1. De la recomendación al accionable: A menudo, el problema no es saber qué está fallando, sino tener el camino (y la herramienta) para corregirlo mañana mismo. Creemos que la consultoría hoy debe entregar no solo el "por qué", sino el "cómo lo resolvemos juntos".

  2. El valor del contexto real: Las variables del marketing cambian cada semana. Una estrategia muy sólida en el papel puede quedar obsoleta si no considera el flujo de datos real y el contexto cambiante de las plataformas en el día a día.

  3. Unir los puntos (y las áreas): Es muy común que dentro de una empresa los datos existan, pero estén fraccionados. El equipo de CRM ve una cosa, el de marketing otra, el de tecnología tiene otras prioridades… aquí hay una oportunidad gigante de sinergia que suele quedar fuera del radar de las auditorías estándar.

Una mirada desde adentro

Nuestra propuesta no busca invalidar el trabajo de las grandes consultoras, sino complementarlo con una visión más técnica y conectada a la ejecución.

A veces, el gran cambio no viene de una reestructuración masiva, sino de:

  • Apalancar cambios pequeños en la estructura de datos.

  • Facilitar la comunicación entre departamentos para que la data valiosa llegue a la activación.

  • Entregar herramientas que empoderen a los equipos internos para que ellos mismos mantengan la mejora.

Al final, se trata de empatizar con el día a día del equipo de marketing. Entendemos que la presión por el ROAS es diaria y que lo que se necesita son soluciones que se sientan reales, prácticas y, sobre todo, posibles de ejecutar con los recursos que se tienen hoy.